
Con el aumento de las temperaturas en primavera y verano en México, también crece el consumo de electricidad en los hogares por el uso de ventiladores y aires acondicionados. Ante esto, la CFE aplica cada año la Tarifa de Verano.
Este apoyo busca disminuir el impacto en el recibo de luz durante la temporada de calor, aunque no todos los usuarios pueden acceder a él.
La Tarifa de Verano es un ajuste temporal en el cobro de electricidad que amplía el consumo subsidiado en zonas con altas temperaturas.
Su objetivo es apoyar a los hogares en regiones cálidas para que puedan usar más energía sin un aumento inmediato en el recibo de luz.
Este beneficio alcanza a cerca del 42% de los usuarios del país, es decir, unos 20.8 millones de personas y sus familias.
La Tarifa de Verano no se asigna por estado o municipio, sino por localidad y condiciones climáticas.
Está dirigida a usuarios domésticos en zonas clasificadas como 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F.
Estas categorías dependen de la temperatura media mínima de cada región durante los meses más calurosos del año, que van desde 25 hasta 33 grados.
La clasificación se basa en los seis meses más cálidos registrados en cada zona. Estados como Sonora, Sinaloa y Nayarit suelen ser de los principales beneficiados.
La CFE establece que la Tarifa de Verano se aplica cada año del 1 de abril al 31 de octubre.
En este periodo, se amplían los rangos de consumo subsidiado debido al aumento en la demanda de electricidad por las altas temperaturas.