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¿Por qué nos aferramos a quienes nos hacen daño?

lakebuena

Cuando comenzamos una relación amorosa o empieza a gustarnos alguien, en nuestra mente se va formando una idea de lo que queremos de esa persona o de la relación que estamos manteniendo con ella.

Esta idea va tomando forma a partir de esas cualidades las cuales poco a poco vamos descubriendo de la otra persona y nos atraen indiscutiblemente. Claro está que el sufrimiento no forma parte de esta idea, ni de las expectativas creadas sobre la otra persona.

En el momento en que aquella persona tan aclamada por nuestro corazón comienza a hacerlo sufrir, muchas veces en vez de aceptar que nos está haciendo daño sea de cualquier manera, preferimos ignorarlo porque tenemos esperanza.

Pero cuando esa esperanza empieza a desvanecerse y esa persona nos sigue lastimando,  en lugar de irnos de ahí, seguimos esperando el que las cosas cambien y mejoren, pero eso no pasa.

Porque una vez que una persona comienza a herirte, tú eres la única que puede detenerlo.

Sin embargo, a veces no tenemos fuerza para detener lo que nos ocurre, justificamos el seguir ahí por amor, cuando más bien es una adicción al sufrimiento.

Por qué nos aferramos a quienes nos hacen daño? ¿Qué placer nos causa el seguir sufriendo por la misma persona una y otra vez? ¿Tal vez por obsesión, miedo a estar solos, esperanza, devoción?

Si alguien tiene la respuesta, me gustaría conocerla.