
Porque no tienen las bases para forjar una amistad: las relaciones románticas que se terminaron porque apenas tenían algo en común, o porque nunca fueron capaces de comunicarse abiertamente sin gritarse el uno al otro, lo más probable es que fracasen.
Uno de los dos era celoso: si uno de ustedes (o los dos) era extremadamente celoso o posesivo, esa “amistad” no va a funcionar. Esa es la realidad de por qué las amistades después de una ruptura son generalmente difíciles de llevar.